Nathan Fielder y Lance Oppenheim han desvelado cómo lograron filmar en secreto a Elizabeth Holmes antes de que ingresara en prisión para cumplir su condena por el fraude de Theranos. Los codirectores lo contaron el miércoles en el Festival de Cine de Nueva York, tras una proyección anticipada de su documental.
You Can See Everything (título aún sin estreno confirmado en España) tuvo un estreno sorpresa en el Festival de Cine de Telluride el mes pasado y llegará a los cines estadounidenses en octubre de la mano de A24. Holmes y su pareja, Billy Evans, invitaron a los cineastas y a un pequeño equipo a su casa de San Diego 34 días antes de que comenzara a cumplir su pena.
Fielder, que debuta como director de largometrajes con este proyecto, es conocido por mezclar situaciones reales y comedia absurda en Nathan for You y Los ensayos. Sin embargo, su intención inicial era quedarse detrás de la cámara. El cómico reconoció que, al empezar, estaba convencido de que no iba a participar, pero Holmes y Evans le hablaban constantemente y, como las conversaciones se alargaban, los operadores terminaron enfocándole a él.
Un primer día lleno de errores
Oppenheim explicó que el arranque del rodaje fue complicado. Al principio trabajaban con una sola cámara y lentes anamórficas, un sistema que resultó extremadamente engorroso. Cada cambio de objetivo les hacía perder momentos clave, así que, tras una jornada entera de fallos, decidieron cambiar por completo su forma de trabajar.
El nuevo método se acercó al cine de observación de estilo vérité. Usaron tres cámaras y dos operadores: uno seguía a Holmes o a Evans y el otro, a Fielder. Una cámara gran angular cubría toda la casa para no perder nada, mientras que las otras dos, con objetivos de 25 a 250 milímetros, permitían hacer zoom sobre cualquier detalle. Grababan unas 16 horas al día, de modo que la pareja nunca sabía qué interesaba realmente a los cineastas. «Nosotros tampoco lo sabíamos siempre», bromeó Fielder.
El equipo estaba formado por solo siete personas, y únicamente cuatro permanecían dentro de la vivienda al mismo tiempo. Entre ellas figuraba el director de fotografía David Bolen, colaborador habitual de Oppenheim en Spermworld, Some Kind of Heaven y Primetime. Según Fielder, Bolen era capaz de trasladar la cámara y el trípode a otra zona de la casa y dejarlos listos en apenas 10 segundos, algo que permitió conseguir imágenes cuidadas tanto de día como de noche.
El rostro como protagonista
Otra decisión clave fue el formato cuadrado 4:3, que Oppenheim ya había empleado en Primetime, la película protagonizada por Robert Pattinson como Chris Hansen, presentador de To Catch a Predator. En You Can See Everything, ese encuadre permitió concentrarse en los primeros planos de Holmes, Evans y Fielder.
Fielder explicó que, en una película donde se intenta averiguar si alguien está siendo honesto, perder unos segundos moviendo la cámara significa perder la reacción. Oppenheim añadió que con un formato más ancho aparecían demasiados detalles de la casa que distraían la atención. «El rostro es el paisaje por excelencia», resumió el cineasta.
Para ambos, aquella coreografía casi improvisada y la libertad para dejarse guiar por la curiosidad convirtieron el rodaje en una de las mejores experiencias creativas de su carrera.




