Algunos afirman que la violencia puede generar mayores niveles de violencia
Santo Domingo.- Las recientes muertes de personas señaladas como presuntos delincuentes durante alegados intercambios de disparos con agentes policiales han generado distintas opiniones entre ciudadanos consultados, quienes plantean desde la necesidad de fortalecer la acción de las autoridades hasta cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y la protección de los derechos humanos.
Durante un sondeo realizado en las calles, algunos de los entrevistados consideraron que los enfrentamientos entre agentes y presuntos delincuentes pueden enviar un mensaje de disuasión a quienes incurren en actividades delictivas, mientras otros entienden que las autoridades deben priorizar mecanismos que permitan capturar a los sospechosos sin poner en riesgo la vida de estos ni la de personas inocentes.
Ángel Augusto Burgos sostuvo que este tipo de actuaciones puede constituir un mensaje para quienes delinquen, al considerar que una persona podría desistir de cometer un delito si entiende que puede perder la vida durante un enfrentamiento con las autoridades. “Actos radicales demandan respuestas radicales”, expresó.
No obstante, Burgos estableció que la actuación policial debe tomar en cuenta la presencia de civiles. A su juicio, cuando exista riesgo para personas inocentes, los agentes deben buscar alternativas que permitan detener a los sospechosos sin sacrificar vidas que no estén vinculadas con el hecho.
En una posición distinta, Vladimir Velázquez rechazó los intercambios de disparos como mecanismo para enfrentar la delincuencia y consideró que las autoridades deben eficientizar el trabajo de la Policía y la Justicia, además de generar mejores oportunidades para evitar que las personas recurran a actividades delictivas.
Velázquez sostuvo que la violencia puede generar mayores niveles de violencia y afirmó que las muertes durante estos enfrentamientos no constituyen una solución al problema de la delincuencia. “No creo que el intercambio de disparos sea la solución”, manifestó.
Mientras, Francisco Figueredo dijo estar de acuerdo con que las autoridades enfrenten a quienes delinquen y sostuvo que la población que trabaja y se desplaza por las calles no debe quedar a merced de los delincuentes. Sin embargo, reconoció que deben establecerse mecanismos que permitan identificar correctamente a los sospechosos para evitar que personas inocentes resulten afectadas.
Figueredo también hizo una distinción respecto al uso de la fuerza: consideró que si una persona señalada como delincuente enfrenta a los agentes policiales, estos no deberían permanecer pasivos ante la agresión. Al mismo tiempo, sostuvo que no estaría de acuerdo con que la Policía mate a una persona que no esté enfrentando a los agentes.
Otro ciudadano, identificado como Francisco y dedicado al motoconcho, expresó una posición crítica frente a la muerte de cualquier persona, al señalar que “nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie”. Consideró que corresponde a las autoridades y al sistema de justicia actuar frente a quienes delinquen, mediante los mecanismos establecidos para ello.
El motoconchista también manifestó preocupación por los casos en los que personas inocentes puedan morir durante alegados intercambios de disparos. Sin embargo, señaló que tampoco está de acuerdo con que un delincuente mate a un ciudadano para despojarlo de una motocicleta, un teléfono celular u otra pertenencia.
Las opiniones recogidas reflejan la preocupación ciudadana frente a la delincuencia y, al mismo tiempo, el debate sobre los límites de la actuación policial, particularmente cuando los enfrentamientos pueden poner en riesgo a terceros.
La discusión ocurre en un contexto en el que las actuaciones policiales durante enfrentamientos con presuntos delincuentes continúan generando interrogantes sobre la necesidad de combatir el crimen, garantizar la seguridad de los agentes y ciudadanos y preservar las garantías y derechos de todas las personas involucradas.




