Tokio.- Japón elevó este jueves las tasas para renovar o modificar los permisos de residencia de extranjeros, incluido un aumento de veinte veces para obtener la residencia permanente, que pasa de 10.000 yenes (63 dólares) a 200.000 (1.268 dólares), parte del endurecimiento de la política inmigratoria del Gobierno nipón.
Para las solicitudes presenciales de cambio de estatus de residencia o de prórroga del período de estancia, que hasta ahora costaban 6.000 yenes independientemente de la duración concedida, la tarifa pasa a depender del período autorizado, según la Agencia de Servicios de Inmigración.
Desde este jueves, las tarifas pasan a oscilar entre 10.000 yenes (63 dólares) para estancias de hasta tres meses y 75.000 yenes (475 dólares) para períodos de cinco años o más, con varios tramos intermedios, como 33.000 yenes (209 dólares) para permisos de un año.
La residencia permanente, que tiene ahora un costo fijo de 200.000 yenes (1.268 dólares), debe realizarse de manera presencial; sin embargo, los trámites de cambio de estatus o prórroga tienen tarifas algo inferiores si se realizan en línea, con diferencias de hasta 10.000 yenes (63 dólares).




