Gianni Paulino encabezó la caminata por el Día Internacional de las Personas de Edad y pidió incluir una acción social dentro del programa de transformación de la Ciudad ColonialPiden incluir a los «monumentos vivos»Advierten sobre envejecimiento de la población
Santo Domingo.- Decenas de adultos mayores marcharon este miércoles por la Zona Colonial para solicitar al Ministerio de Turismo la creación de un centro integral destinado a la atención, reintegración social y desarrollo productivo de las personas envejecientes que residen en este histórico sector de la capital.
La caminata, organizada por la Fundación Manos Arrugadas en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Personas de Edad, que se celebra cada 1 de octubre, estuvo encabezada por su presidenta, Gianni Paulino, quien llamó la atención sobre los cambios demográficos y familiares que, según explicó, están dejando a un número creciente de adultos mayores sin el acompañamiento necesario.
Paulino sostuvo que las transformaciones experimentadas por la sociedad dominicana han modificado la manera en que las familias cuidan a sus miembros de mayor edad, debido a factores como las extensas jornadas laborales, la migración de los hijos, las viviendas de menor tamaño y la reducción de los hogares multigeneracionales.
“En el 2026 tenemos padres abandonados por hijos vivos. Y eso duele mucho, porque es producto de un cambio de la sociedad. Ya no hay tres generaciones en una sola casa”, manifestó.
Piden incluir a los «monumentos vivos»
La presidenta de Manos Arrugadas dirigió su reclamo al Ministerio de Turismo y al Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial, al considerar que las intervenciones realizadas en calles, iglesias, monumentos y otros espacios históricos también deben contemplar acciones sociales dirigidas a los residentes envejecientes.
“No se olviden de los monumentos vivos, aquellos que edificaron, construyeron y forjaron esta belleza de Zona Colonial que hoy tenemos”, expresó Paulino.
En ese sentido, la organización propone la creación de un Centro Integral para Adultos Mayores dentro de la Zona Colonial, con el propósito de evitar que sus residentes de avanzada edad tengan que abandonar la comunidad en la que han desarrollado gran parte de sus vidas.
Paulino aclaró que la iniciativa no estaría concebida únicamente como un albergue, sino como un espacio de reintegración social, física y productiva, donde los adultos mayores puedan permanecer activos e independientes.
La propuesta contempla programas de salud, nutrición, gimnasia, prevención y atención médica; educación y adquisición de nuevos conocimientos; terapias ocupacionales y actividades recreativas; asistencia legal; atención domiciliaria para personas vulnerables y espacios para preservar y transmitir la memoria histórica de la Ciudad Colonial.
Advierten sobre envejecimiento de la población
De acuerdo con los datos presentados por la fundación, el 13.2 % de la población dominicana corresponde a adultos mayores, equivalente a alrededor de 1.42 millones de personas, es decir, aproximadamente uno de cada ocho dominicanos.
La organización señaló además que para 2031 este segmento podría representar alrededor del 15 % de la población, por lo que considera necesario fortalecer las políticas públicas destinadas a garantizar una vejez activa, saludable e inclusiva.
Sobre la Zona Colonial, la fundación estima que allí residen más de 1,100 adultos mayores, tomando como referencia datos poblacionales del Censo de 2022 y la proporción nacional de personas envejecientes.
Paulino planteó que el eventual centro también podría vincular a los adultos mayores con la dinámica turística de la Ciudad Colonial, aprovechando sus conocimientos y experiencias para transmitir a visitantes parte de la historia, las tradiciones y la cultura dominicanas.
“Imagínense ustedes los adultos mayores ofreciendo la historia de este país desde sus experiencias de años y de todo lo que tenemos que ofrecer como la Primada de América desde la Zona Colonial”, expresó.
La Fundación Manos Arrugadas insistió en que la transformación de la Ciudad Colonial debe trascender la recuperación de su infraestructura y considerar también las condiciones de vida de quienes han residido durante décadas en ese entorno.




