MÉRIDA, México — El emblemático Estadio Parque Kukulcán Alamo vivió un desenlace de antología dentro de la Ronda de Apertura de la VII Copa Mundial de Béisbol Sub-15 de la WBSC. En un enfrentamiento de altísimo nivel cargado de intensidad de principio a fin, la selección de México consiguió una victoria memorable por pizarra de 2-1 tras dejar en el terreno a República Dominicana en la parte baja de la séptima entrada.
El compromiso, correspondiente a la fase de grupos del certamen internacional, enfrentó a dos de las potencias más tradicionales del béisbol caribeño y latinoamericano en un auténtico duelo de pitcheo y hermética defensiva.
Desde el primer episodio, el lanzador abridor mexicano Kevin Machorro Azcona y el cuerpo de serpentineros dominicanos dominaron los momentos clave del juego. Ambos equipos exhibieron una sólida ejecución técnica en el cuadro interior y un manejo impecable del cuerpo de relevistas, manteniendo la pizarra ajustada en todo momento y limitando al mínimo las oportunidades de anotación.
La agresividad en las bases y la presión constante en los senderos mantuvieron en vilo a los aficionados en la capital yucateca, mientras los ampayers dictaban el ritmo de un partido donde cada out se luchó hasta el último conteo.




