Santiago.- El arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago de Los Caballeros, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, llamó a la sociedad dominicana a no acostumbrarse a la violencia ni a los denominados “intercambios de disparos”, al referirse a los recientes hechos de sangre registrados en el país, entre ellos la muerte de Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Julián Oro Duro.
El hecho, ocurrido el pasado domingo 20 de septiembre y en el que el artista también resultó herido, ha provocado consternación e indignación, reavivando el debate sobre la violencia y la forma en que se enfrentan estos hechos.
Monseñor Rodríguez consideró que perseguir cada caso de manera individual no es suficiente para detener el fenómeno de la violencia, por lo que planteó la necesidad de investigar y enfrentar las causas que llevan a una persona a atentar contra la vida de otra.
“Hay que ir a la raíz, qué es lo que ocasiona eso”, sostuvo el arzobispo, al señalar que la educación en valores debe comenzar en la familia y fortalecerse desde las escuelas.
Recomendamos leer:Papa nombra arzobispo coadjutor de Rabat tras investigación contra López Romero
Advirtió que cuando valores como la lealtad, responsabilidad, honestidad y respeto por la vida son desplazados por conductas asociadas al robo, la violencia y la muerte, queda en evidencia una deuda social en materia de formación.
El religioso cuestionó qué está dejando de aportar la sociedad a quienes terminan involucrados en hechos violentos y llamó a reflexionar sobre las condiciones que favorecen ese comportamiento.
Rodríguez también se refirió a los llamados “intercambios de disparos”, señalando que estos hechos no deben ser vistos como algo normal.
“Es complejo, pero no podemos ver normal la sangre y la muerte ni el atropello a la dignidad de los seres humanos”, afirmó.
El arzobispo sostuvo que el Ministerio Público y las autoridades pueden actuar sobre casos puntuales, pero insistió en que la violencia como fenómeno requiere una respuesta más profunda que incluya a las familias, las escuelas y a toda la sociedad.
Santiago se encamina a sus 75 años de historia eclesial
Las declaraciones del arzobispo se produjeron durante una celebración de acción de gracias por los 73 años de la Arquidiócesis de Santiago, fundada el 25 de septiembre de 1953.
Rodríguez explicó que las actividades forman parte de la preparación hacia el 75 aniversario de la institución religiosa, mientras se rinde homenaje a los obispos que han pasado por la arquidiócesis y han dejado aportes a su desarrollo.
El prelado destacó que la Iglesia también debe responder a los cambios y desafíos de cada época, manteniendo como eje la evangelización y la difusión del Evangelio.
“Más que ajustarnos, debemos responder a los desafíos y a las exigencias de los tiempos”, sostuvo el arzobispo.




