Willem Dafoe ha puesto el foco en una grieta que se esconde detrás de las cifras triunfales de la taquilla estadounidense. El actor, que se encuentra en el Festival de Cine de Zúrich para presentar Tenzing, la película encargada de inaugurar el certamen, celebró el verano récord de 2026, pero advirtió de que el dinero sigue concentrado en muy pocos títulos.
"El único problema es que el público proviene principalmente de tres o cuatro grandes películas", señaló el intérprete en referencia a los 4.760 millones de dólares recaudados este verano en Estados Unidos, una marca impulsada en gran medida por La odisea, de Christopher Nolan, y Spider-Man: Brand New Day, de Destin Daniel Cretton. "Un par de películas más pequeñas logran tener éxito, pero hay que diversificar un poco la distribución", añadió.
Dafoe es probablemente uno de los actores que mejor se mueven entre las superproducciones y el cine de autor. Participó en el primer Spider-Man de Sam Raimi, estrenado en 2002, y ha trabajado con cineastas como Sean Baker, Wes Anderson, Yorgos Lanthimos y Robert Eggers en momentos clave de sus carreras.
Un villano que marcó su carrera
El actor recordó que llegó al género en los inicios de la era en la que las adaptaciones de cómics se convirtieron en algo habitual. "Cuando me propusieron este papel, algunos amigos me dijeron: '¿Estás bromeando? ¿Vas a interpretar a este tipo verde? ¡Qué horror! ¡Parece una película terrible!'", relató.
"No era muy aficionado a los cómics; no conocía ese mundo, pero Sam Raimi sí", explicó. "Vi su pasión y su perspectiva. Me gustó tanto que fue él quien me introdujo en este mundo. Una vez dentro, disfruté muchísimo haciendo cosas muy divertidas".
Aunque ha protagonizado otros éxitos, Dafoe reconoce que el público lo identifica sobre todo con el Duende Verde. "Para bien o para mal", admitió. "Por suerte, hago otras cosas, así que no me atormenta esta identidad única, pero es bastante fuerte". El actor volvió a dar vida al villano en Spider-Man: No Way Home, dentro del Universo Cinematográfico de Marvel, y defendió este tipo de películas con humor: "Son parte del cine. Están a la altura de Béla Tarr", bromeó.
Rodar en el techo del mundo
Tenzing, dirigida por Jennifer Peedom, narra el primer ascenso al Everest, logrado en 1953 por Tenzing Norgay y Edmund Hillary, a quienes interpretan Genden Phuntsok y Tom Hiddleston. Dafoe encarna al coronel John Hunt, líder de la expedición británica. La película, que fue recibida con entusiasmo en Zúrich, llegará a un número limitado de cines de Estados Unidos el 9 de octubre y se estrenará en Apple TV a nivel mundial el 16 de octubre.
Sobre el rodaje en montañas reales y a gran altitud, el actor aseguró que todo el equipo tuvo que ser "muy cuidadoso". "Teníamos un excelente equipo de seguridad. Estaban pendientes de avalanchas, de todo tipo de cosas", explicó. "La naturaleza es tu mayor aliada porque te dice lo que tienes que hacer. No hay un mundo inventado. Estás en la montaña, y seguro que te cuesta respirar, o estás cansado, o tienes hambre. Todo tipo de retos y, además, están los paisajes".




