Santiago.- Cerca de 800 estudiantes del Politécnico Francisco Ulises Espaillat permanecen fuera de las aulas, debido a problemas de infraestructura, falta de agua potable, deficiencias sanitarias y acumulación de agua que, según denunció el presidente de la unidad sindical del centro, persisten pese a una reciente intervención del Ministerio de Educación.
Alexander de Rosa Álvarez afirmó que la situación se mantiene desde agosto y advirtió que el plantel no reúne las condiciones mínimas para recibir a los alumnos durante una jornada escolar de aproximadamente ocho horas.
“Nosotros queremos que todos los estudiantes estén aquí y serán bienvenidos cuando las condiciones estén adecuadas para recibirlos”, sostuvo el dirigente sindical.
De Rosa Álvarez explicó que el Departamento de Infraestructura Escolar intervino el centro en julio para ejecutar trabajos de cerramiento y otras mejoras, pero cuestionó que, después de esa intervención, continúen problemas que afectan el funcionamiento cotidiano del plantel.
Entre las principales deficiencias señaló la falta de agua potable y saneamiento, problemas en el techo y el patio, así como acumulación de agua y trabajos que, a su juicio, presentan deficiencias visibles.
También cuestionó el asfaltado realizado en la entrada del centro, al señalar que existen puntos donde el material colocado tendría un grosor inferior al establecido para este tipo de superficie.
El sindicalista dijo que la comunidad educativa se reunió el pasado viernes con representantes de Infraestructura Escolar, quienes se comprometieron a revisar la situación junto al contratista para determinar por qué persisten las fallas.
Reclaman una solución definitiva para los estudiantes
De Rosa Álvarez recordó que el politécnico ha sido intervenido en múltiples ocasiones desde el año 2000 para corregir problemas principalmente en el techo y el patio, sin que hasta ahora se haya alcanzado una solución definitiva.
Aseguró que, al sumar las intervenciones realizadas entre 2000 y 2025, la inversión rondaría los 72 millones de pesos, aunque indicó que todavía no disponen del monto correspondiente a la intervención más reciente.
“Esta vez nosotros creemos que el Ministerio de Educación debe buscarle una solución definitiva al problema”, reclamó.
Mientras las autoridades evalúan las condiciones del plantel, los estudiantes permanecen en sus hogares y los docentes continúan asistiendo al centro a la espera de que sean creadas las condiciones para reanudar la docencia presencial.
El dirigente sindical advirtió que la interrupción de las clases tendrá consecuencias académicas, debido a que cada hora de docencia perdida representa un contenido que posteriormente deberá ser recuperado.
Indicó, sin embargo, que los maestros asumirán el compromiso de trabajar para nivelar a los estudiantes y garantizar que puedan alcanzar los mismos estándares de aprendizaje que los alumnos de otros centros educativos del país, especialmente de cara a las evaluaciones nacionales.
“Una hora de clase que se pierde es difícil recuperarla”, enfatizó.
La comunidad educativa espera que la revisión anunciada por Infraestructura Escolar derive en una solución que permita el retorno de los estudiantes a las aulas en condiciones adecuadas y evite que el politécnico vuelva a ser sometido a intervenciones que, según el reclamo sindical, no han resuelto de manera definitiva sus principales problemas.




