¡El Festival de San Sebastián comenzó con uno de sus grandes homenajes! Werner Herzog recibió el Premio Donostia durante la gala inaugural de la 74ª edición del certamen, celebrada en el Auditorio Kursaal.
El director, guionista y productor alemán recibió la máxima distinción honorífica del Festival de manos de Orlando Bloom, quien forma parte del reparto de su nueva película, Bucking Fastard. La cinta había sido proyectada previamente en el Teatro Victoria Eugenia.
El reconocimiento celebra una trayectoria de más de seis décadas en la que Herzog ha construido una filmografía marcada por la exploración de los límites del cine, las situaciones extremas y una particular mirada sobre la naturaleza y el comportamiento humano.
Al recibir el galardón, el cineasta recordó su conexión con el pueblo vasco desde el rodaje de Aguirre, la cólera de Dios en 1972. También expresó su admiración por la cultura vasca, el euskera y los bertsolaris, hasta asegurar: “Me siento parte de la comunidad vasca y recibo este premio de un pueblo de poesía”.
Bloom también dedicó unas palabras al realizador y destacó su voz cinematográfica. El actor recordó cómo, a lo largo de su carrera, Herzog ha explorado desde los extremos de la naturaleza hasta las fronteras entre la realidad y la ficción.
Pero la ceremonia fue más allá de los reconocimientos cinematográficos. La defensa de los derechos humanos y de la libertad de expresión ocupó un lugar importante durante la gala, que incluyó mensajes contra las guerras, la violencia machista, el colonialismo y las vulneraciones del orden internacional.
El Festival también manifestó su apoyo a los cineastas Yuval Abraham y Reichel Szor, responsables de NAZA, y se sumó a los llamados para poner fin a la situación en Gaza. Además, presentó nuevamente el ciclo Jóvenes, Cine, Memoria y Democracia, dedicado a reflexionar sobre el papel del cine frente al debilitamiento de las democracias.
Con el homenaje a Werner Herzog quedó inaugurada oficialmente una edición que se extenderá hasta el 26 de septiembre, con 263 películas procedentes de 47 países. Entre cine, memoria y reivindicación, San Sebastián abrió sus puertas recordando que la pantalla también puede convertirse en un espacio para defender la libertad. .




