El Gobierno de Bolivia desplegó desde este martes militares y fuerzas especiales en San Ignacio de Velasco, cerca de la frontera con Brasil, tras cuatro asesinatos a tiros cometidos entre el domingo y el lunes en esa ciudad.
Los efectivos realizaron controles terrestres y utilizaron drones, mientras la Policía abrió investigaciones para establecer si los cuatro homicidios guardaron relación con actividades de narcotráfico y disputas de organizaciones criminales de Bolivia .
El hecho que provocó mayor conmoción ocurrió el lunes en una vivienda de San Ignacio de Velasco. Dos jóvenes realizaban una transmisión en TikTok para ofrecer productos cuando dos hombres extranjeros ingresaron al inmueble, les tomaron fotografías y les dispararon, según las primeras pesquisas.




