El regreso de Liam y Noel Gallagher volvió a provocar una auténtica explosión de entusiasmo en el Festival de Cine de Venecia. El documental Oasis: Don’t Look Back in Anger recibió una ovación de ocho minutos tras su estreno mundial, con los hermanos sobre el escenario, agarrados de la mano y levantando los brazos ante un público completamente entregado.
La presentación convirtió el Palazzo del Cinema en algo más parecido a un concierto que a una proyección cinematográfica. Los espectadores aplaudieron buena parte de las actuaciones incluidas en la película, cantaron temas como Champagne Supernova y algunos incluso rompieron a llorar durante la sesión.
La reacción fue igual de intensa antes de que comenzara la película. Los seguidores de Oasis acudieron con camisetas del grupo y los característicos sombreros de pescador, mientras entonaban canciones como Acquiesce y Wonderwall. La llegada de Liam y Noel al recinto, además, provocó una nueva oleada de gritos entre los asistentes.
Una 'incómoda' ovación
Ambos músicos apostaron por un discreto vestuario negro y firmaron autógrafos por separado antes de reunirse para posar juntos. En una de las fotografías más celebradas de la noche, los Gallagher volvieron a darse la mano y alzaron los brazos, una imagen especialmente simbólica después de años marcados por sus enfrentamientos.
Durante la prolongada ovación, los hermanos parecían no saber muy bien cómo reaccionar ante la situación. Liam incluso miró su reloj y llegó a preguntar con un gesto si ya debían marcharse, hasta que Steven Knight, creador del documental, aparentemente consiguió convencerlo para permanecer allí.
El momento terminó de desatarse cuando ambos bajaron entre el público para firmar autógrafos. La multitud se agolpó alrededor de ellos en busca de una fotografía o una firma, transformando por unos instantes el interior del festival en una pequeña pista de concierto.
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