Durante su infancia, Chloé Zhao no soñaba con dirigir películas, sino con convertirse en dibujante de manga. "No se me daba muy bien dibujar. No estaba a la altura", confesó entre risas durante una clase magistral sobre su trayectoria, celebrada el viernes por la tarde en el Festival de Cine de Venecia. "Quería contar historias. No creía que el cine fuera una opción para mí".
Con el tiempo, Zhao se abrió camino en la industria y dirigió películas tan aclamadas como Nomadland, ganadora del Oscar en 2020, y el drama de inspiración shakesperiana Hamnet, estrenada en 2025. Finalmente, fusionó sus dos grandes pasiones con la adaptación de Marvel Eternals, protagonizada por Gemma Chan, Richard Madden, Kumail Nanjiani, Salma Hayek y Angelina Jolie, centrada en una raza alienígena enviada para proteger la Tierra.
El cómic como el manga de Occidente
"Me encantó hacerlo", dijo sobre la dirección de la cinta. "Para todos los que les gusta el anime, sé que entienden que esto fue un sueño hecho realidad. Los cómics son el equivalente occidental del manga. Son muy diferentes, pero yo vivo en Occidente y era a lo que tenía acceso".
Aunque la popularidad del cine de superhéroes ha disminuido desde la pandemia Eternals tampoco alcanzó las expectativas de taquilla, con 400 millones de dólares recaudados frente a un presupuesto de más de 200, Zhao reivindica el valor de todas las formas de entretenimiento, en contraste con Martin Scorsese, quien comparó las películas de Marvel con "parques temáticos".
"Creo que es importante no descartar las historias solo porque no las consideramos alta cultura", explicó. "El propósito de contar historias es crear espacios donde las personas puedan procesar lo que necesitan. Los arquetipos son una excelente manera de hacerlo, y los vemos en los mitos, porque es algo que todos compartimos".
El paralelismo entre Eternals y Nomadland
La directora trazó un paralelismo entre Eternals y Nomadland, el drama sobre una viuda que pierde su empleo y termina viviendo en su coche mientras recorre Estados Unidos en busca de trabajo, tras sugerir el moderador un marcado contraste entre ambos proyectos. "¿Qué contraste? Son personas en la naturaleza, con animales, que tienen relaciones complejas con ellos", respondió Zhao.
Esta clase magistral supone el regreso de Zhao a Venecia, tras el estreno de Nomadland en el Lido en 2020, protagonizada por Frances McDormand y galardonada con el León de Oro, antes de que su directora se convirtiera en la segunda mujer en ganar el Oscar a mejor película. Zhao volvió a la carrera por los premios con Hamnet, que ficcionaliza la vida familiar de Shakespeare y sumó ocho nominaciones al Oscar, además de un premio para Jessie Buckley por su papel de Agnes.
Durante el encuentro, Zhao contó que no creció viendo muchas películas y que, a finales de sus veinte, trabajó como camarera, etapa en la que reconoció sentirse "perdida" antes de descubrir su pasión por el cine. "Aún anhelaba contar historias", dijo. "El cine se convirtió en una elección muy natural. Los directores no necesitan saber hacer nada realmente bien: lo veo como alguien que gestiona un ecosistema, reuniendo a todos".
A pesar de su éxito, la cineasta admitió que últimamente reflexiona sobre una cuestión existencial ligada a su oficio. "Mi vida está dominada por las pantallas. ¿Acaso me estoy perdiendo la vida por estar siempre ahí, intentando capturarla?", se preguntó de forma retórica. "Estoy atravesando esa crisis ahora mismo".
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