Septiembre puede ser la oportunidad perfecta para salir de las películas de siempre y darle una oportunidad a historias que, aunque no tuvieron el mismo ruido que los grandes estrenos, consiguieron construir una identidad propia. Hay cintas independientes, extranjeras y de culto que pueden convertirse en grandes descubrimientos cuando uno se anima a buscarlas. Para comenzar el mes, estas tres películas son una buena puerta de entrada a un cine diferente.
La primera es Coherence, dirigida por James Ward Byrkit. Estrenada en 2013, esta producción de ciencia ficción prácticamente convierte una cena entre amigos en un juego de paranoia. Durante la noche, un fenómeno extraño altera la realidad y hace que los personajes comiencen a cuestionar qué está sucediendo y, sobre todo, en quién pueden confiar. Con pocos recursos y una premisa sencilla, consigue mantener la tensión hasta el último minuto.
Otra película que merece ser descubierta es The Vast of Night, una propuesta de ciencia ficción que apuesta más por la atmósfera que por los grandes efectos especiales. Ambientada en Nuevo México durante los años 50, la historia sigue a dos jóvenes que comienzan a investigar una misteriosa señal de radio. Su estética retro y su manera de construir el suspenso recuerdan a las historias clásicas de extraterrestres, pero con un ritmo mucho más íntimo.
La tercera recomendación es The Guilty, pero no la versión estadounidense protagonizada por Jake Gyllenhaal, sino la película danesa de 2018 dirigida por Gustav Möller. Toda la historia ocurre prácticamente dentro de una central de emergencias, donde un operador recibe la llamada de una mujer que parece estar en peligro. Sin necesidad de mostrar grandes escenarios, la película construye un thriller angustiante a través de voces, silencios y pequeños detalles.
Las tres propuestas tienen algo en común: demuestran que una buena película no necesita un presupuesto gigantesco para atrapar al espectador. Coherence juega con la percepción y la realidad; The Vast of Night apuesta por el misterio y la nostalgia, mientras que The Guilty convierte una situación aparentemente sencilla en una experiencia de tensión constante.
Además, son películas ideales para quienes disfrutan terminar una función con ganas de hablar sobre lo que acaban de ver. No son necesariamente las primeras opciones que aparecen cuando se piensa en cine, pero precisamente ahí está parte de su encanto: pueden convertirse en esos descubrimientos que después uno termina recomendando a todo el mundo.
Así que si septiembre es el mes para comenzar algo nuevo, también puede serlo para ampliar la lista de películas pendientes. Estas tres cintas son una buena excusa para dejar por un momento los títulos más populares y descubrir historias que quizá habían pasado desapercibidas. @Mundiario.
movil.jpg)



