El Ministerio Público señala a Yosilda Altagracia Báez Espinosa, hermana del propietario del centro recreativo donde fue visto por última vez Albert de Jesús Aracena Núñez, por presuntamente adquirir cinco fundas de cal que, según la acusación, habrían sido utilizadas para cubrir el cuerpo del joven y dificultar su localización.
Albert de Jesús, de 33 años, fue reportado como desaparecido la noche del 4 de agosto de 2026. Tras más de tres semanas de búsqueda, su cuerpo fue localizado el 25 de agosto en una fosa clandestina en el sector La Chancleta, Moca, envuelto en una lona y cubierto con cal.
De acuerdo con la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público, documento obtenido por este medio, Yosilda habría comprado cinco fundas de cal el 5 de agosto de 2026, apenas un día después de la desaparición de Albert, en un caso que estremece a toda la sociedad Mocana.
La compra, según consta en el expediente, fue realizada en Centro Electro Ferretería Consuegra y quedó registrada en la factura número 464358. El Ministerio Público sostiene que la cal habría sido utilizada posteriormente para disminuir el olor del cuerpo y evitar que pudiera ser localizado durante los días en que familiares, comunitarios y organismos de socorro participaron en las labores de búsqueda.

La vinculación de Yosilda con esta adquisición constituye, por el momento, parte de la teoría del caso presentada por la Fiscalía, cuyos elementos deberán ser conocidos y sustentados ante el tribunal.
Además de Yosilda Altagracia Báez Espinosa, el Ministerio Público solicitó medida de coerción contra su hermano, Iván Arias Espinosa, propietario del centro recreativo La Piscina, New York Gill y contra un ciudadano haitiano identificado como Elvi, quien permanece prófugo.
Albert de Jesús, oriundo de Cayetano Germosén, Espaillat, fue visto por última vez la noche del 4 de agosto en el referido establecimiento, ubicado en la zona de Hincha, Moca. Desde entonces, su madre, Nuria Altagracia, junto a familiares, comunicadores y miembros de la comunidad, encabezó diversas jornadas de búsqueda que se extendieron durante más de tres semanas.
La búsqueda concluyó el 25 de agosto con el hallazgo del cuerpo en una fosa clandestina. Tras el hallazgo del cadáver, Iván Arias fue detenido y, de acuerdo con la versión recogida en el expediente, habría declarado que Albert de Jesús habría muerto dentro de la piscina del establecimiento.
Según esa versión, por temor a las consecuencias que el hecho pudiera provocar para el negocio, el cuerpo habría sido trasladado y sepultado clandestinamente con la presunta ayuda del ciudadano haitiano que actualmente se encuentra prófugo.
El informe preliminar de autopsia, citado por el fiscal Yorelbin Rivas, estableció inicialmente la inmersión como causa del fallecimiento. Sin embargo, las autoridades están a la espera de los resultados toxicológicos definitivos.
El abogado de la familia, Rafi Lora, ha cuestionado la versión ofrecida por los imputados y ha solicitado que la investigación continúe hasta determinar con precisión qué ocurrió con Albert de Jesús y las circunstancias que rodearon su muerte y posterior ocultamiento.
La audiencia para conocer la solicitud de medida de coerción está pautada para este viernes en el Palacio de Justicia de Moca. Durante la audiencia, el Ministerio Público deberá presentar los elementos que, según sostiene, vinculan a los tres señalados con los hechos investigados.

Mientras tanto, las autoridades mantienen la búsqueda del ciudadano haitiano identificado como Elvi, señalado como prófugo, y continúan profundizando las investigaciones para esclarecer el caso.
Hasta el momento, las acusaciones forman parte de un proceso judicial en curso, por lo que corresponde a los tribunales determinar las responsabilidades individuales de cada uno de los involucrados.
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