"Hay que controlar a este tipo, porque tiene un enorme potencial para causar peligro, violencia y caos". Así describe Macon Blair al antagonista de su última película. El director ya había explorado el género con tintes amenazantes en I don't feel at home in this world anymore, de 2017, y en la reinterpretación de The Toxic Avenger, de 2023.
Pero a pesar de sus elementos oscuros, Idiots (título aún sin estreno confirmado en España), que se estrena este viernes en cines de la mano de Independent Film Company, es una comedia desternillante. En ella, dos cabezas huecas, el bienintencionado Davis (O'Shea Jackson Jr.) y el sórdido Mark (Dave Franco), consiguen un trabajo llevando a adolescentes problemáticos a rehabilitación. Su primer pupilo, Sheridan Kimberley (Mason Thames), parece ser un chico rico y problemático más, pero resulta ser demasiado peligroso para sus despistados cuidadores.
Una de las expectativas que el director esperaba subvertir era que Sheridan fuera realmente una persona cruel. "Se trataba de crear el villano más formidable posible, y jugar con la idea de que el público ha visto muchas películas", dice Blair. Según explica, ante una premisa así, el espectador espera que el chico reciba un consejo y termine redimiéndose. "Me gusta tomar el control en la dirección opuesta, donde te das cuenta de que, en realidad, es un monstruo que hay que capturar antes de que más gente salga herida", añade.
Un tono que cambia sin previo aviso
La crueldad de Sheridan alimenta el tono cambiante de la película, que mantiene al público en vilo. Sin revelar demasiado, el chiste más grotesco de la cinta ocurre justo antes de que Sheridan protagonice una escena siniestra con una trabajadora sexual (Kiernan Shipka). "Hay un remate cómico exagerado y, unos diez segundos después, da un giro de cien grados en la dirección opuesta", dice Blair. "Esa tensión permanece, y así es como te sientes con Sheridan durante el resto del filme".
Idiots adopta la estructura de una película de carretera, en la que Davis y Mark luchan por mantener a Sheridan bajo control y llevarlo a rehabilitación. En el camino se topan con el coche averiado de Mark, un rapero obsesionado con los hombres lobo (Nicholas Braun) y un secuestrador militante (Peter Dinklage).
Rodar contra el reloj
Más allá de la trama, Blair y su director de fotografía, Guillermo Garza, buscaban dotar a la comedia de un estilo visual dinámico. A pesar del apretado calendario, Blair asegura que esa presión terminó fortaleciendo la película. "Teníamos un plan detallado con la lista de planos, pero llegaba el día y no había tiempo suficiente para rodarlo todo", explica. "Sobre la marcha, replanteábamos la escena para quedarnos solo con lo esencial. Si hubiéramos tenido el lujo de grabar todo lo que quisiéramos, no creo que hubiéramos llegado a las mismas soluciones".
El único elemento cómico por el que Blair no quería arriesgarse fue el título original. La cinta se presentó en Sundance como The Shitheads, pero fue rebautizada como Idiots cuando Independent Film Company la adquirió. "Había muchas cuestiones sobre dónde se podían exhibir los carteles y cómo ocultar los nombres. Empezó a parecer que la promoción iba a ser una tarea titánica", explica Blair, quien no quería que un título polémico restara público a la película.
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