El Gobierno de Panamá declaró este martes el estado de emergencia nacional para enfrentar los efectos del fenómeno climático de El Niño, que ya genera impactos tanto por exceso de lluvias como por sequía en distintas regiones del país. Según informó la agencia EFE, la decisión fue adoptada por el Consejo de Gabinete ante un escenario de afectaciones que se prevé se extienda al menos hasta marzo de 2027.
La medida busca fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones públicas y anticipar acciones de mitigación y atención inmediata a la población. De acuerdo con el comunicado oficial reproducido por EFE, el objetivo es “salvaguardar la seguridad en caso de emergencias y brindar atención oportuna a los ciudadanos y sus bienes”, ante los escenarios extremos que plantea El Niño.
Datos oficiales señalan que, entre enero de 2026 y la fecha, las inundaciones han afectado a al menos 15.643 personas en Panamá, de las cuales más del 70% reside en las provincias de Bocas del Toro y Colón, mientras que el resto corresponde a las comarcas indígenas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di. EFE detalló que estas cifras reflejan la magnitud del impacto en las regiones afectadas.
En contraste, otras áreas del país enfrentan o enfrentarán déficit de lluvias entre octubre de 2026 y marzo de 2027, según los pronósticos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA). Un total de 11 cuencas hidrográficas ya se encuentran en situación de “estrés hídrico”, con perspectivas de prolongación de los efectos hasta mayo próximo y temperaturas elevadas.




