La Habana.– El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció que el diálogo con Estados Unidos se encuentra “estancado” y aseguró que, pese a la disposición de su Gobierno para mantener conversaciones, todavía no existe una agenda definida que permita avanzar en las negociaciones entre ambos países.
El mandatario sostuvo que se han producido contactos entre las partes, pero estos no han derivado hasta ahora en avances concretos.
“Bajo la opresión no puede haber diálogo”, manifestó Díaz-Canel, quien además rechazó que Cuba se encuentre “al borde del colapso”, aunque reconoció la compleja situación económica y social que atraviesa la isla.
El gobernante cubano hizo referencia a recientes declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre las medidas de presión contra Cuba y cuestionó las políticas impulsadas por la Administración del presidente Donald Trump.
Crisis económica golpea a Cuba
La falta de avances entre La Habana y Washington se produce en momentos en que Cuba enfrenta una profunda crisis económica.
De acuerdo con las estimaciones citadas, la economía cubana se contrajo más de un 15 % entre 2020 y 2025, mientras las restricciones petroleras y las sanciones estadounidenses contra sectores estratégicos han incrementado las dificultades económicas.
La población enfrenta prolongados apagones, problemas en el transporte público y limitaciones en los servicios hospitalarios, además del incremento de los precios de alimentos y medicamentos, especialmente en los mercados informales.




