Cali (Colombia).- En los 46 puntos donde edificaciones colapsaron tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali el 10 de agosto ya no se buscan sobrevivientes, ahora la maquinaria que durante días removió toneladas de concreto y hierro trabaja en otra tarea: retirar los restos de una ciudad golpeada por la tragedia y abrir paso a la reconstrucción.
Entre las estructuras retorcidas todavía aparecen fotografías, libros, documentos, papeles y objetos personales que alguna vez estuvieron dentro de las viviendas y edificios que hoy ya no existen. Son pequeñas piezas de las vidas que quedaron sepultadas y que ahora vuelven a la superficie entre el polvo y los escombros.
«La etapa de búsqueda y rescate terminó y ya estamos concentrados en la recuperación de Cali», dijo el alcalde Alejandro Eder, quien señaló que ahora avanzan las labores de remoción de escombros en calles y andenes cercanos a los edificios con colapso total o parcial.
La emergencia deja, según el último balance entregado por la Alcaldía, 153 personas fallecidas y 1.657 heridas. De los cuerpos recuperados, 148 ya han sido entregados a sus familias, mientras continúan los procesos de identificación y entrega en Medicina Legal.




