Yakarta.- Más de 5.000 vecinos de la isla indonesia de Flores permanecen este domingo desplazados, después de abandonar sus hogares la víspera tras el fuerte terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el este del archipiélago y que deja 53 muertos, 135 heridos y graves daños estructurales.
Mientras continúan las labores de rescate, «satisfacer las necesidades básicas y proporcionar suministros en los centros de evacuación es ahora una prioridad», dijo en un comunicado el jefe de información de la Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio), Berton SP Panjaitan.
Asimismo, las autoridades continúan recopilando y verificando los datos sobre las personas evacuadas, algunas en centros de evacuación públicos y otras alojadas en casa de familiares o conocidos.




