No tengo miedo se impuso en el top 10 de Netflix, aunque muchos se preguntan si esta historia está basada en hechos reales.
La nueva serie mexicana se enfoca en un niño de 10 años que un día de 1986 encuentra a un chico secuestrado, y decide ayudarlo a escapar sin saber que toda su vida cambiará, porque bien se dice “pueblo chico, infierno grande”.
Y si también te lo preguntas, no, esta miniserie no está basada en hechos reales, sino que se inspira en el libro Io non ho paura, que es No tengo miedo, y cuenta la misma historia, aunque para esta adaptación se agarran de la euforia del Mundial y la trasladan a México y el Mundial de 1986; y un final menos crudo.
Crítica de No tengo miedo
La serie es fascinante, sabe tomar el núcleo de la novela y eso le permite agarrar ritmo para asegurarse de que te veas la temporada completa, y es que esta es una historia donde se muestran las dos realidades: un niño que descubre la malicia que llega en la adultez, y el contraste son las dificultades económicas y la desesperación por sobrevivir.
Con esta serie te vas a encontrar buenas actuaciones, Luis Alberti, Fátima Molina, Cosmo Elio González; los tres dan cátedra de actuación; pero en general la dirección de Alba Gil se lleva el reconocimiento, porque logra que la serie sea interesante, entretenida y reflexiva.
Si no la has visto, te la recomendamos completamente; y si ya la viste te contamos un spoiler, porque la diferencia entre el libro y la serie es que cuando Miguel ayuda a Felipe a escapar, es él el que queda atrapado y su padre le dispara para que así el niño no los delate, un error fatal que lamenta de por vida. @mundiario
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