Con profunda tristeza se comunica la noticia del fatal desenlace de la profesora Yusleidy Feliz, conocida como Yulay, hecho que causa consternación entre quienes tuvieron contacto con su labor docente. Su condición de profesional comprometida con la formación marcó la vida de numerosas personas, motivo por el cual su ausencia genera un impacto significativo dentro de su entorno inmediato.
La pérdida deja un profundo vacío en la comunidad educativa, donde su presencia constante y su dedicación diaria formaron parte esencial de la dinámica institucional.
Quienes compartieron actividades escolares recuerdan su entrega y el valor de sus enseñanzas, elementos que hoy se evocan con especial sentimiento ante su inesperada ausencia, que se percibe en cada espacio donde aportó su esfuerzo.
Falleció en la ciudad de Santo Domingo y será sepultada en el cementerio municipal de su pueblo natal Tamayo. Esta hermosa joven lucho contra un enfermedad que le cegó la vida a destiempo.
En medio de esta realidad, se eleva el deseo de que sus seres cercanos encuentren fortaleza para continuar, confiando en que el apoyo comunitario contribuya a sobrellevar la situación dentro de los límites emocionales que conlleva.
El recuerdo de su labor se mantiene vigente entre quienes valoran su presencia pasada, reiterando el respeto hacia su memoria y hacia quienes hoy enfrentan la carga emocional de esta pérdida.


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